Nuestra Historia.
El pastor Héctor Rodríguez, tomó la obra en agosto de 1987, luego de estar colaborando desde septiembre de 1985, visitando hogares y enseñando a un pequeño grupo de ocho o diez personas que asistían al templo.
La iglesia fue organizada con sus diáconos y ancianos en el mes de enero de 1986 bajo el liderazgo del pastor Mardo Jiménez, quien estuvo como pastor en sus inicios. Luego de lo cual, y con la visión de solidificar un ministerio hispano en la ciudad de Hillsboro, el Pastor general de la iglesia Bautista (Hillsboro First Baptist Church), Jerry Propst, y el Secretario Ejecutivo de la Northwest Baptist Association, Dwen Shockley, invitaron al pastor Héctor Rodríguez, quien entonces todavía estaba estudiando en el Western Conservative Baptist Seminary, para que asumiera el cargo como pastor.
Y aunque el pastor Rodriguez, todavía era un estudiante internacional, y por tanto debía tramitar un permiso a la oficina de Migración, lo cual le fue concedido por un tiempo parcial, su primera prioridad eran sus estudios en el serminario. y luego el servicio en la iglesia. Sin embargo, el pastor Héctor Rodríguez asumió el reto, y una vez graduado de su Maestría en Teología, asumió el pastorado, comprometiéndose de lleno a servir por un periodo de dos años, mientras continuaba un programa en misiones en el Seminario, con miras a hacer misionero en España. Con la bendición de Dios, el ministerio hispano bajo la covertura de Hillsboro First Baptist Church fue creciendo; y fue necesario que la visión del pastor Hector cambiara, de un ministerio a dos años, a una permanencia mayor que se ha mantenido hasta la fecha.
Durante mas de tres décadas de existencia como Iglesia Evangélica de Hillsboro, Dios ha traído muchas almas a los pies de Cristo, así como muchas otras, han sido transformadas por el poder restaurador del Señor. Varios son los que han testificado de estos cambios que solo Dios puede hacer; y como Iglesia hemos sido testigos de esas maravillas. De los varios convertidos a Jesucristo, algunos sirven en nuestra iglesia; y otros muchos, se han movido a otros lugares en donde sirven fielmente al Señor, habiendo iniciado su vida cristiana bajo la cobertura de nuestra iglesia local.
Por eso, los que hemos experimentado el crecimiento de la iglesia, estamos muy agradecidos con nuestro Dios y deseamos que todos se unan a la felicidad que embarga los corazones del pueblo de Dios.
Gracias por venir a adorar al Señor Dios Todo Poderoso con nosotros. Deseamos que usted experimente el amor de Dios y el gozo de participar en el avance del Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo